¿Te gusta leer?

La frase que más he repetido estos últimos meses ha sido ¿te gusta leer? Si por cada vez que la he dicho me hubieran dado un céntimo estaría casi millonaria. Le he preguntado a las chicas de la óptica cuando he ido a acompañar a mi amiga M. a hacerse unas gafas, a la farmacéutica, al señor que ha venido a reparar el horno del trabajo, a los profesores que han llegado nuevos a la escuela, a la señora que esperaba conmigo en la sala de espera del médico, a la chica de la gasolinera, a la señora que vino a apuntar la lectura del contador del gas, a la ginecóloga, a la enfermera de la ginecóloga, en verano en la playa a las personas que veía con un libro en las manos, a las cajeras del supermercado… Podría llenar mil folios y me faltaría espacio para nombrarlos a todos. Si ahora mismo hiciera una rueda de reconocimiento como esas que vemos en las películas policíacas para saber a quién le gusta leer y a quién no acertaría de pleno. Cuando voy por la calle con alguna amiga y se para a saludar a alguien no desperdicio la ocasión de preguntarle ¿te gusta leer? La mayoría de la gente dice que sí, pero que no tiene tiempo, qué mentira más grande. No pasa nada porque no te guste leer, salvo que a mí casi me dé un infarto cuando me dicen que no, a mí no me gusta ir al cine y si me preguntan no digo <<sí me encanta, pero no tengo tiempo>>. Si te gusta leer lees en cualquier sitio y aprovechas cualquier momento, le robas horas al sueño para adentrarte en un relato que a veces te pellizca el alma como solo consiguen hacerlo las buenas historias.

Si hubiera un Oscar a la mejor promoción a pie de calle ese llevaría mi nombre. The winner is: Pilar Mayo. No quiero vender muchas novelas con el fin de ganar dinero porque la escritura no da para vivir de ella a no ser que seas muy reconocido y vendas todo lo que publiques seas bueno, malo o regular,  lo que se disfruta durante el proceso de escritura, la primera vez que ves la portada cuando te la envía tu editora, ver la novela en las librerías, cuando la colocan al lado de los más grandes, eso no tiene precio y eso es lo que me gusta. Los escritores (todavía me da vergüenza catalogarme como escritora) escribimos para que nos lean, al menos yo, para hacer sentir a quien se pierde entre nuestras letras, para despertar sentimientos dormidos y para que se enamoren de nuestros personajes como si fueran reales. Muero de felicidad cuando me hablan de Irene y de Clara como si fueran de carne y hueso, porque para mí son reales y si cierro los ojos las veo como las imaginé mientras las creaba.

Hay días que pienso que he llegado muy lejos mucho más de lo que pensaba y me siento tan orgullosa que digo que ya está bien, que ya no voy a preguntar más a la gente si le gusta leer, que hay que dejar fluir y que las cosas sucedan que Los abrazos robados llegará dónde tenga que llegar y si no llega más lejos no pasa nada porque no puedo estar más feliz, pero al rato se me olvida y me tiro a la calle con el bolso lleno de puntos de libro que voy repartiendo a diestro y siniestro.

El destino tiene planes para nosotros que no esperamos, jamás hubiera pensado vivir todo lo que me está pasando así que quién me dice que no tiene guardadas cosas para mí que ni siquiera he soñado. Pero también me da vértigo el pensar en qué pasará si una segunda novela ve la luz, me da miedo y me cargo una responsabilidad encima de los hombros que me deja agotada emocionalmente porque no me gustaría defraudar a la gente que me lee y que me dice que le encanta lo que escribo. A pesar de los miedos sigo escribiendo porque me gusta, porque los comentarios que vienen de vuelta no pueden ser más placenteros y sobre todo porque me gusta contar. Lo cuento casi todo no tengo medida, así me va algunas veces, por eso seguiré disfrazando la realidad con tintes de ficción. Quien me conoce sabe leer entre líneas y adivina mi estado de ánimo como si al leerme escuchara una canción de esas que te sacuden por dentro porque te identificas con ella. Y como me conocen saben que seguiré escribiendo, dudando, contando y preguntando ¿te gusta leer? La vida no es una línea recta, hay altos y bajos temporadas buenas y no tan buenas y yo ahora mismo no puedo pedir más, así que cada noche a pesar de que no creo en los milagros le digo a una virgen de escayola que me trajo mi madre de un viaje y que colocó en la cómoda de mi habitación: virgencita que me quede como estoy.

Y a ti ¿te gusta leer?

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4 comentarios en “¿Te gusta leer?

    • Carlos dijo:

      Sí, me gusta leer, me gusta escenificar todo lo que leo, calles, muebles y sobretodo personajes, tu nos lo cuentas, pero nosotros creamos otro mundo parecido o no al que tú has creado.

      Me gusta

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